Fotos de la trastienda del Festival en Washington

Para ver un par de fotos caseras de algunos antes y después en el XII Festival de Teatro Hispano, Washington DC-  Nov 2009, entren a este link:

http://www.flickr.com/photos/grupokillbob/sets/72157622781975197/show/

Crítica de “La Cáscara del Huevo” en Washington

Enlace a la crítica de “THE  EGGSHELL” (“La Cáscara del Huevo”)

en DC THEATER SCENE:

http://dctheatrescene.com/2009/11/23/the-eggshell-la-cascara-del-huevo/


Misión cumplida en Washington

Terminadas el sábado pasado las funciones de La Cáscara del Huevo en el XII FESTIVAL DE TEATRO HISPANO, en Washington DC, EEUU, todavía vivimos los ecos de la experiencia, que pareciera van a durar siglos.

Cuatro funciones a sala llena, con público proveniente de distintos países de hispanoamérica, y también de EEUU, han sido como hacer una gira por latinoamérica en cada funcion sin movernos del lugar.  Salvadoreños, Colombianos, Paraguayos, Mexicanos, Argentinos, Peruanos, Ecuatorianos, Dominicanos, y varios etcéteras,  compartiendo nuestro trabajo, riéndose, aplaudiendo, acercándose luego a hacernos comentarios.

Tres doblajistas detrás de escena, con el libreto traducido al inglés, micrófonos y un monitor, interpretando (sí, interpretando: son actores) la obra simultáneamente para angloparlantes que la seguían por medio de auriculares.

Un debate la noche del viernes, con el público presente y una moderadora, para hablar de nuestro trabajo, de los cómos, por qués , cuántos y cuándos de la construcción de la obra, para responder inquietudes y curiosidades, para recibir comentarios, analizar y discutir puntos de vista.

La gente de Teatro de la Luna, con Mario Marcel y Nucky Walder a la cabeza, el apoyo de Alex, Peter, Marcela y los “luneros” en general, con una organización impecable, una eficiencia a prueba de balas y una calidez capaz de derretir un iceberg, nos hicieron sentir tan en casa tan lejos de casa, y nos proveyeron de un contexto  de trabajo en el cual no había lugar para los nervios ni las corridas, sino sólo para el más absoluto disfute de estar en un escenario volcando nuetra creación, y compartir con amigos.

Va a hacer falta un cirujano plástico para borrarnos esta sonrisa de la cara.